Un sistema de CCTV bien hecho empieza antes de elegir cámaras: parte por definir qué se necesita ver, con qué nivel de detalle y bajo qué condiciones de luz. Recién ahí dimensionamos resolución, óptica, sensor y NVR. Esa secuencia es la que diferencia una instalación que sirve de una que se ve bien en el catálogo pero no resuelve el caso real.
Trabajamos con cámaras IP Dahua y Hikvision con analítica IA (detección de personas, vehículos, intrusión perimetral, conteo). El stream se almacena en NVR dimensionado para los días de retención que se acuerden, y la topología es siempre PoE para minimizar el cableado y centralizar la energía.
Entregamos el sistema con su esquema de cobertura, esquema de red, credenciales documentadas y capacitación al cliente o conserjería. Si el sitio ya tiene un sistema antiguo, evaluamos qué se reutiliza y qué conviene reemplazar.